viernes, 31 de agosto de 2018

El romance que me intoxica


Hoy, lejos de todo chiste posible, quería abarcar un tema que hace tiempo me viene generando, para decirlo de alguna forma, molestia.

Y no sé si es que yo me puse mucho más quisquillosa con el tema, si es porque crecí y veo de alguna forma otra perspectiva, o realmente hoy en día abunda el extremismo a la hora de escribir sobre una relación amorosa.


No, no voy a ir en contra de algunos géneros, como el NA, ni las novelas eróticas en sí, ni nada por el estilo. Tampoco tengo una pancarta de odio por ese cliché de “macho alfa”, porque de lo que hablo no necesariamente tiene los componentes que se atribuyen a un género, o temática.

Las relaciones tóxicas están en todos sus estilos. Esas cuyo dos protagonistas tienden a tener acciones límites con respecto a sus parejas. Desde celos absurdos a más no poder, pasando por maltrato verbal, hasta llegar a justificar los egoísmos de su pareja.
Relaciones donde muchas veces se justifican esos accionares bajo una ficticia tela de amor épico.

Y eso es lo que me molesta.

Odio de sobremanera que romanticen el abuso.

¿Eso quiere decir que todos los libros que tienen un “alfa” como protagonistas, son de relación tóxica? Creo que hay una fina línea que divide entre un libro aceptable, a uno enfermizo. Entre la celosía que puede tener cualquier persona (nos guste o no), a una tan condenadamente  chocante, de las que solo podes encontrar en una pareja violenta.

Para ponerles algunos ejemplos, la relación de After de Anna Todd, me parece de lo más abusiva que hay.

Un chico obsesionado con una chica, hasta el punto de querer hacerla sentir mal en todo momento. Golpear su autoestima, ser agresivo y maleducado a la hora de hablar con ella, y excusarse (y excusarlo) sólo porque tuvo un padre de mierda.

Hardin – El protagonista – es tan socialmente incapaz de mantener una relación con una mujer, porque es VIOLENTO. Más allá de lo físico. Y Tessa, quién en toda forma es la victima de ese abuso, está tan mal psicológicamente, que en todo momento lo justifica, lo avala y hasta llega a actuar de forma similar.


Les puedo dar mil ejemplos más. En su momento, 50 sombras de Grey me pareció una obra más del montón. Ni fu ni fa, ni lo amaba hasta el infinito, ni me parecía algo que odiar como hacían muchos. A medida que fui creciendo, y los patrones se fueron repitiendo, me di cuenta que la relación que mantenían, era tóxica.
Podemos hablarlo, y decir que Anastasia se metió solita en ese tipo de intimidad. Podemos decir que el BDSM es exactamente un estilo “dominador” y que todo se justifica con eso. Pero si, estamos hablando de una persona que más allá del estilo de relaciones sexuales que lleve, Christian era demasiado intenso, demasiado insistente, al borde de acosar a Anastasia en todo momento. En la vida real, no creo que muchas mujeres se sientan cómodas con esa persecución que había entre esos dos.

Vuelvo a aclarar, esto no va de decir que todo libro es machista. Para nada. Hay autores que saben llevar bien ese cliché, sin que te resulte chocante a la hora de leerlo, porque también encontramos mujeres que les hacen frente y que tienen lo suyo y viceversa. Más allá de si te gusta ese tópico o no, podemos dejar claro que no son todos, pero si una gran cantidad de libros para adolescentes ahora parecen tener este tipo de relaciones.

Y es eso lo preocupante. Lo normalizado que está vender libros donde las relaciones son sobre pelear todo el tiempo, decirle algo hiriente al otro, tener sexo y declararle amor de por vida insistiendo, acosando y excusándose sobre los errores que cometen (Y no errores tontos de nos peleamos por ver quién ve hoy la televisión y dije que tu programa favorito es basura. Son errores garrafales).

Me preocupa que esté dirigido a chicas que recién están empezando su adolescencia, y que piensen que este tipo de romances son “hermosos” y “épicos” y quieran tener un Hardin o un Christian Grey en sus vidas. Que el hecho de acosar o dirigirse de forma “ruda” sea sexy, o que los celos extremos son “lindos”. No. Creo que se puede educar desde este tipo de novelas. Que se puede escribir sin irse tanto a los límites entre lo sano e insano. Que debe haber una responsabilidad por parte de autores y editoriales (más de los primeros, porque los segundos a veces solo ven lo popular que puede dejarles más ganancias) y no ahondar tanto en lo sexual para demostrar que las parejas y los romances se sostienen con sexo, o que un personaje se imponga al otro siendo maleducado pero “sexy”. A veces quisiera estar cerca de las autoras y que me expliquen si realmente lo que escriben es algo que quieren ver reflejado en sus vidas, o simplemente es lo que ellas piensan que puede tener una relación romántica “de novela”.

No dudo de que haya muchas novelas que no necesitan de todo eso. Yo conozco bastantes. Solo espero que el mundo literario no se incline por este tipo de historias solo porque por alguna razón desconocida, son un “boom” en este momento.

En el mundo en el que hoy vivimos, donde la mujer día a día demuestra que la dependencia por el sexo opuesto está disminuyendo, y donde poco a poco vemos con un poco de ruido algunas cosas que antes las veíamos como lo más normal, me pregunto ¿Es esto una nueva camada de autores con una perspectiva obsoleta? ¿Usaba yo ese pensamiento obsoleto que me hacía ver ese tipo de relaciones como lo más lindo? ¿Siempre fueron así, y hoy puedo ver por lo que realmente son; Tóxicas, problemáticas y un muy mal ejemplo para lo que todo ser humano quiere en su vida? No a lo primero, si a lo segundo, y espero que si a lo tercero.

Sin más me despido, y perdonen lo extenso, tenía que descargarme *suspiro*



Espero sus opiniones en los comentarios de abajo :)



1 comentario:

  1. Hola!!!! Al parecer los romances intoxicantes están de moda últimamente y eso es algo preocupante! Este tipo de historias no me llaman la atención.. así que aún no las he leído! un beso y nos leemos!!

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